Vistas de página en total

Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Opinión. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de febrero de 2012

La "Democracia Electoral" de EEUU

Por  Néstor García Iturbe*

El sistema electoral estadounidense está diseñado para dar la apariencia de que existe participación popular en la toma de decisiones y que el candidato elegido para representar a un partido en las elecciones para alguno de los cargos administrativos, incluyendo la presidencia, ha recibido la aprobación de la mayoría.

Cuando analizamos las elecciones, en la que se enfrentan los seleccionados por ambos partidos, nuevamente el sistema de votos compromisarios por estado oculta la poca participación popular y la verdadera finalidad del sistema, que el ganador sea el que más convenga a los intereses que dominan la sociedad.
Recientemente hemos estado conociendo de los resultados en las elecciones primarias que está realizando el Partido Republicano, en lo que aparentemente es una cerrada lucha por los contendientes con el fin de alcanzar el favor de la mayoría de los electores en cada uno de los estados en los que la encuesta se está llevando a cabo.

A esta contienda se le añade un toque especial cuando salen las empresas encuestadoras dando un pronóstico de vencedor acorde con las consultas realizadas, en la que interviene una mínima parte de la población del estado y la intervención de los analistas de las principales cadenas informativas estadounidenses, que toman en consideración como el voto en el estado estará influenciado por la religión de los contendiente, si está de acuerdo con el aborto, si favorece la disminución de impuestos y otros temas más que se añaden a la agenda del diferendo electoral.

Vamos ahora a correr la cortina y ver lo que se oculta detrás de ella.
Hasta ahora nos han hecho como hace el mago cuando nos muestra por ambas partes el pañuelo vacío y nos dice "Nada por aquí, nada por aquí" y después del pañuelo sale volando una paloma. Un truco que nunca confesará como lo hace. Vamos ahora a decirles como es el truco de la paloma en las elecciones primarias de Estados Unidos.

De acuerdo con los votantes registrados en el Partido Republicano en los estados donde hasta la fecha se ha efectuado la selección del candidato a la presidencia, tenemos que en dichos estados existen cerca de 27,5 millones de republicanos, mientras que en todo este proceso de las primarias solamente han participado un poco más de 3 millones, cerca del 11 por ciento del total.

En el caucus de Iowa y Maine participaron menos del uno por ciento de los republicanos registrados. Dentro de los participantes, el 99 por ciento era de la raza blanca.

En Nevada los que participaron estuvieron un poco por encima del tres por ciento, dentro de estos solamente el 5 por ciento era de origen latino en un estado en que un poco más de la cuarta parte de la población es latina.

En la Florida, uno de los estados donde se plantea que la lucha fue más cruenta y hubo una gran asistencia a las primarias, esta no pasó del dieciséis por ciento de los registrados. Dentro de esto, el voto latino representó solamente el 14 por ciento de todos los votantes, que en un 78 por ciento tenían más de 45 años. Pocos latinos, negros y jóvenes participando en la consulta electoral.

En Carolina del Sur, donde los medios de prensas plantearon se registró una asistencia importante a la contienda, solamente asistieron el treinta y cinco por ciento de los electores republicanos. De los que emitieron el voto, el 98 por ciento era de la raza blanca y dentro de estos el 72 por ciento era mayor de 45 años. Prácticamente ausente, dentro de los que votaron, el voto de los negros, los latinos y los jóvenes.

El truco de la paloma es hablar de por cientos tomando como base la cantidad de personas que emitieron su criterio, ya sea mediante voto electoral o en los caucus. Nunca debe decirse que porciento de personas participaron de las inscritas en el partido, tampoco señalar raza y edades de los que votaron. Es la única forma de continuar engañando al público nacional e internacional.

"Nada por aquí, nada por aquí".

El Heraldo, 20 de febrero del 2012


*Profesor del Instituto Superior de Relaciones Internacionales de Cuba

sábado, 4 de diciembre de 2010

Capitalismo, ese potente alucinógeno


El dinero, que ha hecho morir a tantos cuerpos, hace morir todos los días
a miles de almas.
Giovanni Papini


De todas las drogas alucinógenas conocidas, incluso me atrevo a aventurar que, de todas las drogas alucinógenas por conocer, el Capitalismo es, con diferencia abrumadora, la más destructiva y adictiva.

Entre los principales efectos que el Capitalismo causa en el sistema nervioso, se encuentran: alteraciones en el estado de ánimo y alteraciones en la percepción sensorial.

La alteración tipo en el estado de ánimo lleva a la víctima a experimentar un sentimiento de insatisfacción si no consigue aumentar su patrimonio constantemente, aunque sea en detrimento de la justicia social. En ocasiones, el individuo siente la misma insatisfacción si pasan interminables periodos de tiempo cercanos a un día, sin adquirir productos o servicios completamente innecesarios a precios completamente inasumibles. En el momento de la mencionada adquisición, el estado de ánimo del adicto se viene arriba durante unos deliciosos  y felices minutos, tras los cuales la insatisfacción vuelve a ser el sentimiento dominante.

El Capitalismo, como las demás drogas, subyuga, idiotiza y embrutece. Bajo sus efectos, las personas ven alterada también su percepción de la justicia, llevando más allá de la casa del vecino las lindes que dividen y median entre los terrenos del bien y los del mal. El Capitalismo altera la concepción de la realidad de forma sibilina,
mostrándonos como héroes a los que acumulan una riqueza con la que podrían vivir dignamente miles y miles de personas que, en vez de ello, tienen el hambre forzoso como forma de vida.

Gracias a esos aclamados héroes, la tan reclamada justicia y equidad para la distribución de la riqueza no ha alcanzado, por desgracia, el mismo éxito que la distribución de la pobreza, de la que miles de millones de personas tienen, gracias al Capitalismo, un concepto y un impacto muy similar, igual de intenso, íntimo, destructivo y duradero.

El Capitalismo lleva a situaciones ridículas, como por ejemplo la que ha tenido lugar recientemente en Lisboa, donde 180 personas han sido repatriadas y 42 detenidas en el marco de la celebración de la cumbre que la OTAN ha realizado en esa ciudad. Para asombro de muchos, ninguna de las personalidades invitadas a la cumbre se encontraba entre las 222 personas afectadas por estas excepcionales medidas policiales.

Pero no es la única situación esperpéntica en los últimos días. En Dublín se ha dado otra similar, en la que se han omitido iguales repatriaciones y detenciones entre los responsables del FMI durante su viaje de coacción y rapiña financiera al pueblo irlandés.

La experiencia hace unos meses de Grecia y la más reciente de Irlanda demuestran que el Capitalismo posee armas de expoliación masiva por lo que debería ser objetivo indiscutible e inmediato de la justicia. La dependencia de esta droga alucinógena genera en el individuo serios problemas de percepción de la realidad, que le pueden llevar a los límites mismos de la crueldad, cuando no traspasarlos e incluso dejarlos muy atrás. Valgan como ejemplo sencillo pero extremadamente cruel los 215
millones de niños que en el tercer mundo realizan diariamente algún tipo de trabajo, la mayoría peligroso y remunerado de forma esclavista. Parecerá una ironía, pero supongo que cuando llegue el día en que los Derechos Humanos sean rentables, serán objeto de privatización y no todo el mundo tendrá derecho a respetarlos sin pagar por ello.

Este es uno de los efectos más perversos del alucinógeno Capitalismo, el que lleva al individuo a pensar que bajo la forma de “persona jurídica” se disfruta de un extra de impunidad que permite expropiar, expoliar, explotar, exprimir y exterminar todo rastro de justicia y humanidad, sin tener que rendir cuentas a nadie.

Puede que solo sean impresiones mías, pero creo que si las personas físicas nos dejáramos llevar por los mismos instintos que las personas jurídicas y actuásemos utilizando sus mismas técnicas, no habría en el mundo policías suficientes para contener tal despliegue de actitudes y actividades delictivas. En resumen, el Capitalismo es democracia para 4 y dictadura para 96.
(Víctor J. Sanz, impresionesmias.com)

http://www.nodo50.org/ciencia_popular/


"Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad... Haga circular esta información".
Rodolfo Walsh